Planes de emergencias y dispositivios de riesgos previsibles
(GMFP/OP/TES/2A/PEDR)

 Este curso requiere una contraseña de acceso

Estar preparado para lo que pueda surgir es uno de los principios más utilizados en nuestra vida diaria. Desde que somos niños, y a lo largo de nuestro desarrollo como personas, hemos aprendido de nuestros padres, amigos, profesores, mayores y de tantos otros que “hay que llevar el impermeable porque va a llover”, “la navaja suiza es imprescindible para cualquier actividad en el campo”, “mejor aparco en este sitio porque, posiblemente, al lado del destino no encuentre otro mejor”, y otros tantos ejemplos que nos ofrece el refranero popular como este otro “más vale prevenir que curar”, que es el mejor que podríamos aplicar en nuestro caso.
Las más recientes investigaciones sobre prevención de riesgos, indican como las barreras más eficaces en la prevención de accidentes son aquellas que se orientan hacia los estudios para la detección y valoración de riesgos, a fin de evitar que se conviertan en peligros para las personas y sus bienes.
Llega a ser tan efectivo, que todos los países diseñan un modelo de autoprotección que, en forma piramidal y descendiendo desde su ápice, se escalona abarcando la planificación territorial estatal, autonómica, provincial, local y la específica para cada tipo de riesgo y por sectores de la actividad.
El estudio de riesgos previsibles se nutre de diversas áreas de la ciencia, llegando a concluir en modelos teóricos exportables a cuantas actividades humanas se pretendan proteger. Por ello, no debe considerarse como un mero resultado de la casualidad, sino de las conclusiones obtenidas tras un proceso de conocimiento y validación científico, utilizando herramientas tan objetivas como son las matemáticas y la estadística.
Los dispositivos de riesgos previsibles son la aplicación práctica sobre el terreno de la planificación concreta para una determinada actividad o circunstancia. Aquí es donde los servicios de emergencias acuden presencialmente para estar preparados y solventar cualquier problema, pero no de una manera expectante y “por lo que pueda ocurrir”, sino de una manera prevista, ordenada y perfectamente estudiada con anterioridad y también ensayada en simulacros.

Nos podríamos quedar con una frase que bien resume todo esto:

“Más vale estar preparados para algo que tal vez nunca suceda, a que suceda algo para lo cual no estamos preparados”

Este curso requiere una contraseña de acceso

Usted no se ha autentificado. (Entrar)